Para muchos de nosotros puede que “Poniente Granadino”
nos diga poca cosa, y más cuando relacionamos esta zona
con turismo rural o casas rurales. Pero señores, el poniente
de Granada es para conocerlo, impresionante, turismo rural del
bueno (y si nos sobra tiempo algún día, cosa que
dudo, nos podemos acercar a la playa para pegarnos un buen baño).
El Poniente Granadino se localiza en la zona más occidental
de la provincia de Granada delimitada por los Montes Occidentales
hacia Córdoba y Jaén y, por las tierras de Alhama,
Tejeda y Almijara hacia Málaga. La presencia del hombre
en esta tierras desde tiempos ancestrales, ha contribuido a añadir
al valor natural de su entorno, un valor histórico-cultural
que se hace palpable a cada paso en el territorio.
Ejemplos como la necrópolis megalíticas de Loja
y Montefrío o las pinturas rupestres de Moclín evidencian
la presencia humana desde el Paleolítico Inferior. Pero
será la ocupación musulmana la que deje una huella
indeleble en la actual imagen del territorio: Un conjunto de blancos
pueblos situados en lugares elevados cuya laberíntica trama
urbana se dispone en torno a un castillo o alcazaba; salpicadas
con un conjunto de torres vigías y atalayas que formaron
parte del conjunto defensivo de lo que fue La última frontera
de Al-Andalus. Durante varios siglos, el Poniente Granadino fue
tierra fronteriza entre los reinos cristianos y el último
reducto del reino nazarí de Granada.
Pero no deseo perderme en interpretaciones históricas
de esta comarca. Vamos a lo práctico. Nuestro viaje tiene
unos puntos de apoyo ineludibles (además de otros muchos
que nos ofrece la zona y que el viajero curioso sabrá descubrir):
1- Montefrío. Solo hay que ver las fotos.
Declarado conjunto Histórico-Artístico en 1982.
Es un pueblo de tarjeta postal, con el blanco caserío,
ascendiendo hasta la iglesia de la villa -antigua fortaleza árabe-
que corona el pico más alto. La iglesia circular de la
Encarnación es de visita obligada y la gastronomía
local es igual de sorprendente y sabrosa. Por cierto, el 15 de
Mayo es San Isidro, y podrás visitar el mercado de productos
agrícolas.
2- Alhama. Las estrechas calles de Alhama, donde
aún se respira el ambiente andalusí. La ciudad está
colgada sobre un espectacular "tajo" (cuidado al acercarse
al precipicio), por cuyo fondo discurre un río, cuyas aguas
frías son climático contrapunto a las cálidas
y curativas del antiguo balneario, que viene funcionando desde
hace siglos.
3-Moclín. El castillo de Moclín,
situado en la zona más estratégica de la frontera,
para vigilar de forma directa los posibles y reales ataques de
las tropas cristianas. La atalaya nazarí se combina hoy
como un producto más del mestizaje cultural, con el santuario
del Cristo del Paño, cuya romería anual congrega
a miles de personas. (No se os olvide visitar el Cristo del Paño,
sobre todo si hay problemas de fertilidad en la familia).
4- Loja. La Alcazaba, los monumentos cristianos,
los paisajes y la gastronomía de Loja. Al borde de la autovía
de Andalucía (A-92), se puede encontrar desde la prolífica
piscifactoría de Riofrío, cuyas truchas se sirven
en los restaurantes de la zona, hasta dos de las mejores áreas
de servicio de toda España, para culminar con el hotel
La Bobadilla, un cinco estrellas lujo, que hace realidad los sueños
de cualquier viajero en un entorno paradisíaco.
5- Íllora. El castillo árabe de
Íllora, los espárragos de Huétor Tájar,
los vuelos en parapente del aeródromo de Loja, los centenares
de dólmenes que jalonan la historia antigua en la Peña
de los Gitanos de Montefrío, las rutas en bicicleta, la
repostería de las monjas clarisas de Alhama y los roscos
de Loja son otros de los atractivos de la comarca. Todos los años,
la última semana de Julio se celebra el Festival Internacional
Parapanda Folk que está declarado festival de interés
turístico nacional. Durante una semana actúan grupos
de distintos países, estando considerada como una actividad
de una importante relevancia cultural.
6- En el paraje denominado "Paso de la Burra"
que se encuentra ubicado en la Sierra de Loja se encuentran abiertas
unas 50 vías de escalada de distintos niveles de dificultad.
Podréis encontrar desde un V+ hasta un nivel de 8ª.
La roca es caliza de gran colorido por lo general desplomada,
adherente y con abundantes chorreras, columnas y agujeros.
7- Y más. Natación, Espeleologia, Piragüismo,
Vuelo con motor y sin motor, Puenting, Senderismo, Cicloturismo.
8- La Alhambra. Lo he dejado para el final,
aunque quizás debiera haberlo incluido como primer punto.
Debéis visitar la Alhambra de Granada (queda muy cerquita.
Por cierto, no olvidéis sacar la entrada con antelación,
sino os podéis llevar una sorpresa). La Alhambra es uno
de esos monumentos que uno no puede dejar de visitar alguna vez
en la vida. Se encuentra en Granada, sobre una colina rocosa de
difícil acceso vigilando la ciudad. Está protegida
por las montañas y rodeada de bosque, entre los barrios
más antiguos de la ciudad. La Alhambra se levanta como
un castillo imponente de tonos rojizos en sus murallas que ocultan
al exterior la delicada belleza de su interior. Ha sido zona militar
y residencia real. A lo largo de los s. XIII, XIV y XV, la fortaleza
se convierte en una ciudadela de altas murallas y torres defensivas,
dentro alberga la ciudad palatina, donde se encuentran los célebres
Palacios Nazaríe, y el Palacio de Carlos V, (construido
después de la toma de la ciudad en 1492 por los Reyes Católicos).
El conjunto monumental cuenta también con un palacio independiente
frente a la Alhambra, rodeado de huertas y jardines, que fue solaz
de los reyes granadinos, el Generalife. El conjunto, algo fuera
de serie. La Alhambra bien merece una visita.
9- Para los esquiadores, ni al pelo. Tenemos Sierra Nevada a
poco más de 20 minutos.
Resulta una visita muy, pero que muy recomendable
|